miércoles, 13 de abril de 2011

Caricias enfermas ..

Una noche diferente a las demás, en la que solo me había acostado por cansancio cerca de las 9,  desperté en medio de la oscuridad mirando el techo, recordando que se sentía abrir los ojos entre caricias y me puse a pensar. Eso a lo que la gente le llama "mimo" lo hace porque en sí el hecho no lleva sonido y sin embargo se hace entender? o solo porque viene de la palabra mimoso? Alguien sabe porque dios (en el supuesto caso que exista) los hizo tan gratificantes, al punto de llegarse a extrañar,, serán verdad los análisis científicos que dicen que el sentido mas sensible de la mujer es el tacto, es por eso que nos sentimos solas cuando en realidad es algo tan simple como necesitar caricias? .


Y ahí estaba, como en tantas ocasiones de mi vida en las que la situación no me permitía hacer nada al respecto.


Me puse a jugar con los dedos de los pies, con los pies, con los pies y las sabanas, con las sabanas mismas, me di cuenta que tenia calor pero que si me destapaba tenia frio, costumbre loca será, pero saque una pierna afuera, estaba perfecta, pero extrañaba, el que ? nada en particular, cariño, ese sentimiento innato del otro que hace acariciarte aunque duermas y que pretende abrazarte aunque nada te pase. Cuando quise acordar estaba boca abajo y muy propio de esas locuras que hago entre dormida metí las manos bajo la almohada cuando mi señor celular me aviso que estaba ahí.. quieto y silencioso como todas las noches. Mire la hora, volví a mirar el techo con el teléfono en la mano, como si el blanco profundo me escuchara, como si me mirara, pensé en el techo.. Cuantas miradas tendrá encima? nunca me lo había preguntado.


Y por una cosa o la otra me acordé, que había una historia, -que la gente no se olvida y que la vida es una gloria-, una historia sin abrir, sin cerrar. Su rostro vino a mi mente y esas ultimas palabras de adiós las reproducio el viento rozando mis manos cuando decían "Nena, ya es tarde para intentar".Definitivamente existía alguien más allá de mi techo que con un simple mensaje de texto podía hacerlo pensar en mí, -entonces le escribí.




  Porque su bobo medio rengo cansado de parpadear no puede hacer otra cosa mas que seguir buscándola  y sus ojos enloquecidos, enfermos de verdad no pueden hacer otra cosa mas que seguir, una y otra vez, eligiendola.. - Las cosas tenían que cambiar.


No se si es el elemento, el complemento, pero sin duda somos de esas personas que creen en las puertas abiertas, que se juegan a todo o nada, que aunque caen se levantan, que no importa como ni donde, tratamos de poner la mejor cara, Impertinente? sí, totalmente... pero llenos de caricias para dar. Nos vimos esa noche, otras noches y aún sigo esperando las próximas. Por alguna razón esta enfermedad mental y este personaje liberal encaja perfecto con su locura galopante y sus realidades abrumantes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario